4/11/2009

Las marcas de la inmigración


Bajwa es uno de los 54 hindúes que están viviendo en el monte Renegado de Ceuta "semiescondidos" por temor a que los repatríen a su país. Hace unos días estuve con ellos y más gente en el aniversario de su marcha al monte. Fue el 7 de abril del 2008. Mirad su brazo izquierdo. Son cicatrices como dedos. Resulta que tras ser engañado por la mafia y aterrizar en Mali, cuando él pensaba que iba con destino a una ciudad europea, la mafia maliense lo coge y lo encierra junto a otros compañeros de viaje en un cuartucho. Les quitan todo lo que llevan, dinero, pasaporte, ropa, pertenencias, todo. Y les piden más dinero. No tienen. Pues pedidle a vuestras familias. No. ¿No? Las cicatrices de los cortes que veis son el resultado de esa negativa. Al final pidieron más dinero a sus familias y compraron la libertad de seguir su camino hacia Europa. De eso hace ya más de tres años. Su situación y su historia, aparte de terrible, es desesperante. La subdelegada de Interior en Madrid les ha dicho que no pueden llevarlos a la península como ellos piden. En caso de hacerlo, sería como dar validez al comercio de inmigrantes ilegales que las mafias realizan en varios países. Como una especie de "efecto llamada" para las mafias. Creo que tras varios años de "viaje" y escuchar las historias que cuentan, ellos son uno de los ejemplos de lo terrible que puede ser intentar llegar a un país a través de las mafias. La única promesa de la subdelegada de Interior fue que le hablaría del caso al delegado de Interior.
No tenemos ni idea de lo afortunados que somos por nacer donde hemos nacido, y que somos una gota de aceite en un plato de agua.

1 comentario:

el loco dijo...

Amigo valoro tu aporte, nunca esta demas mostrar de esta manera un tema demasiado manoseado ya, por el debaneo politico y los medios de comunicacón.